En resumidas cuentas, la diferencia más grande que hay entre un finiquito y una liquidación es que el finiquito se da cuando hay una terminación de mutuo acuerdo entre las partes (patrón y empleado), por el otro lado, una liquidación es una indemnización que el patrón debe pagar al empleado por la terminación del contrato laboral con el empleado. Pero va mucho más allá de esto.
El finiquito puede aplicarse en varias circunstancias, ya que cuando un trabajador ha estado incurriendo en faltas, ha estado fallando en su trabajo y se tiene evidencia y constancia por parte del patrón de todo esto, el patrón puede terminar el contrato laboral con una causa justificada y en este caso también aplica de manera legal despido con finiquito.
En el caso que un patrón decida terminar un contrato laboral sin causa, ni justificación alguna hacia la persona, el colaborador tiene derecho a exigir 3 meses de salario por indemnización.
Se tiene la idea errónea de que el patrón tiene que pagar 20 días de sueldo por año trabajado y esto aplica para casos muy específicos donde no es posible una reinstalación del trabajador. Caso contrario a los 12 días por año trabajado, los cuales en cualquier despido se deben pagar a la persona afectada. Este monto tiene un tope de 2 veces el salario mínimo de la zona en la que se encuentre la persona.
Este monto también se debe de pagar cuando un trabajador alcanza 15 años trabajados en una empresa y por cualquier situación hay una desvinculación.
Así que ya lo sabes, cuando haya una terminación laboral entre patrón y empleado debes tener en cuenta las causas para saber qué exigir.



